Los Sacramentos

   “Por medio de los sacramentos de la Iglesia, Cristo comunica su Espíritu, Santo y Santificador, a los miembros de su Cuerpo ” (Catecismo de la Iglesia Católica 739).

    “Los sacramentos son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina. Los ritos visibles bajo los cuales los sacramentos son celebrados significan y realizan las gracias propias de cada sacramento. Dan fruto en quienes los reciben con las disposiciones requeridas” (CIC 1131).

    Hay en la Iglesia siete sacramentos: Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Reconciliacion , Unción de los Enfermos, Orden sacerdotal y Matrimonio.

Bautismo

    “Jesús le contestó: ‘En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios'” (San Juan 3:5).

“Puesto que nacen con una naturaleza humana caída y manchada por el pecado original, los niños necesitan también el nuevo nacimiento en el Bautismo (cf DS 1514) para ser librados del poder de las tinieblas y ser trasladados al dominio de la libertad de los hijos de Dios (cf Col 1,12-14), a la que todos los hombres están llamados. La pura gratuidad de la gracia de la salvación se manifiesta particularmente en el bautismo de niños. Por tanto, la Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo poco después de su nacimiento” (cf CIC can. 867; CCEO, can. 681; 686,1). (CIC 1250).

    Por eso los padres deben pedir el sacramento para su hijo y prepararse debidamente.

    Por favor ver Bautismo – Procedimiento y padrinos para más información y llamar a la Oficina con preguntas y para empezar el proceso para recibir este Sacramento.

Reconciliacion

    Después de Su Resurrección, Jesús les volvió a decir a los Doce: “Reciban el Espíritu Santo: a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos” (San Juan 20:21-23). El poder divino de Jesús de absolver los pecados y reconciliar un penitente con Su Iglesia, por lo tanto, ha sido invertido en los obispos de la Iglesia y los sacerdotes en unión con ellos (Catecismo 1461-1462).

  “Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra El y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones” (LG 11)” (Catecismo de la Iglesia Catolica 1422).

    Normalmente, se recibe este Sacramento para la primera vez antes de recibir la Primera Santa Comunión, y después de dos años de Doctrina Católica. Solamente un sacerdote puede oir la Confesión y dar absolución, y siempre es un secreto inviolable.

Eucaristia

    Jesús les dijo: “En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él (San Juan 6:53-56).

    Desde el momento de la consagración por el sacerdote durante la Santa Misa, en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están “contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo” (CIC 1374, 1377).

    Normalmente, se recibe este Sacramento para la primera vez después de dos años de Doctrina Católica (ver Doctrina Catolica Información).

    Recepción de la Sagrada Comunión en la Misa está disponible para los católicos, que están en unión con el Papa, no estan consciente de pecado grave, y que han ayunado durante una hora. Oremos todos por la unión con el Señor Jesús, para que el Espíritu Santo va a disipar las tristes divisiones que separan a los Cristianos, y para la paz y la unidad de toda la familia humana.

Confirmación

    Jesus dijo a los apóstoles: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días…. recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra” (Hechos 1:5, 8).

    A los bautizados “el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras” (CIC 1285).

    A Santa Catalina, normalmente se recibe este Sacramento después de ocho años de clases de Doctrina Católica (ver Doctrina Catolica 2013-14 Información). Llamar a la Oficina para más información.

Unción de los Enfermos

    “Con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, toda la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve. Incluso los anima a unirse libremente a la pasión y muerte de Cristo; y contribuir, así, al bien del Pueblo de Dios” (CIC 1499).

    Un sacerdote “puede administrar la unción de los enfermos al fiel que, habiendo llegado al uso de razón, comienza a estar en peligro por enfermedad o vejez” (Can. 1004 § 1).

    Por eso, es muy importante hablar con un sacerdote tan pronto como hay peligro de un Católico para morir.

Matrimonio

     “La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados” (CIC 1601).

    Un Católico debe casarse por la Iglesia Católico y venir al sacerdote de su parrochia antes de ir al gobierno civil y inmediatamente después de estar comprometido para casarse.

El Orden y el Matrimonio están ordenados a la salvación de los demás (CIC 1534).

El Orden Sacerdotal

    “El Orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y el diaconado” (CIC 1536).

    “‘Sólo el varón (vir) bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación’ … El Señor Jesús eligió a hombres (viri) para formar el colegio de los doce Apóstoles (cf Mc 3,14-19; Lc 6,12-16), y los Apóstoles hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores (1 Tm 3,1-13; 2 Tm 1,6; Tt 1,5-9) que les sucederían en su tarea” (CIC 1577).

    Para más información sobre discernir la llamada de Dios para un joven o un hombre al sacerdocio, diaconado, o vida religiosa, hable con un sacerdote y ver el sitio para Vocaciones de la Diócesis de Charleston.

    El Señor también llama a las jovenes y mujeres par dar su vida a Él en la vida consagrada a Jesucristo. Ver, por ejemplo Catecismo 914-45 y el sitio para las  Vocaciones de la Diócesis de Charleston.